Esta semana he tenido que valorar el trabajo de más de un año y la verdad es que es una tarea difícil. Por un lado uno corre el riesgo de ser engreído y por el otro de infravalorarse.

La forma más común de asignar valor es mirar lo que cuesta algo similar. Con eso tenemos un punto de inicio sobre el que poder trabajar. Después hay que tener en cuenta lo que supone (o ha supuesto) ese tiempo, esfuerzo, ilusión e inversión necesaria para llegar allí.

Otra cosa que miro es ¿por cuánto me sentiría infravalorado y timado? A partir de ahí creo que se puede hacer una valoración del trabajo realizado.

 

Por otro lado, con frecuencia tengo la sensación que no se valora suficiente el trabajo informático, pues para un no informático es muy difícil diferenciar un producto que funciona pero se aguanta con pinzas de uno que funciona y va a seguir funcionando con el paso del tiempo sin tener que invertir más tiempo.

¿Cómo te valoras a ti mismo?